lunes, 26 de agosto de 2013

Idiota

No tengo palabras para describir lo idiota que me haces ser.
Tal dia como hace dos noches me confesaste una mentira, y yo dolida terminé por consolarte. Quise ser fuerte, pero mi corazón no lo fue tanto y terminó de un quinto piso saltando y en el suelo llorando.
Tuve que desahogarme, tuve que hacerlo, pero cada vez que lo recuerdo vuelvo a ser el corazón suicida, muerto en vida, que no duele ni palpita y solo resucita si ve en tu cara una sonrisa...
Sonreír, eso era lo que más me gustaba hacer cuando vivía, cuando aún no sabía la mentira...