jueves, 30 de mayo de 2013

Cuántas noches han pasado y cuantas pasarán

Cuántas noches desde aquel día no habrás pensado en mí.
Cuántas noches desde lo acontecido no habrás maldecido mi nombre.
Cuántas noches habrás querido pensar que el culpable no fuiste tú, sino yo.
Cuántas noches, dime, cuántas noches no habréis discutido y me habréis odiado los dos.
Sabías a lo que jugabas y qué pasaba si yo no quería jugar. Y no quise jugar.
Y cuántas noches te atormentará el juego que quisiste empezar pero que no pudiste acabar.
¿Cuántas noches han pasado y cuántas pasarán hasta que reconozcas la verdad?

miércoles, 15 de mayo de 2013

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Me gusta la soledad casi tanto como la mar.
Y quiero vivir mil aventuras, cada una con mil historias que contar.

sábado, 11 de mayo de 2013

Qué queda de ti

Y qué me queda de ti si tú ya no estás. 
Si te has ido y no volverás. 
Si mi corazón te busca y no te encuentra. 
Si le he cerrado la puerta al amor.
Si ahora la que sufre soy yo.

viernes, 10 de mayo de 2013

Qué sería de mi si no fuera yo

Cada mañana al despertar me visto con una sonrisa y salgo a la calle. Tengo que entornar un poquito los ojos porque al igual que a los prisioneros de la caverna de Platón, el Sol me molesta y necesito acostumbrarme a él poco a poco. 
Cuando me encuentro con mis amigas las saludo con una sonrisa, llegamos a clase y no paramos de reírnos, en parte creo que esto se debe a que hacemos demasiadas tonterías... Pero el caso es, que cuando me separo de ellas y llego al piso, sigo sonriendo. Hablo con mis amigas/compañeras de piso y después de dormir la siesta me dedico a estudiar. No puede faltar que por la noche tengamos la tertulia sobre la programación televisiva. 

Y ahora es cuando me pregunto, ¿qué sería de mi si no estuviera siempre sonriendo? ¿Sería yo? ¿Tendría las mismas amigas? Cierto es que probablemente si no fuera como soy (un poco loca, tontica y de risa fácil y contagiosa) tampoco tendría la vida que tengo. Y sería una lástima. Porque me gusta la gente de mi entorno, me gusta escribir (de madrugada sobretodo) y me gusta saber que alguien lo está leyendo. Y me complace compartir este pensamiento contigo, querido lector. 

Gracias por leer los desvaríos de esta adolescente con insomnio. 
La próxima entrada será diferente. I promise.