Y ahora que me dirijo hacia mi nueva vida me siento bien.
Muy bien.
Había olvidado lo que era sonreír cuando hablas con alguien,
tener ganas de conocer mundo,
reír por tonterías..
Y todas esas cosas que fuimos dejando atrás.
Y quiero que me encuentres en cualquier bar, pegando saltos de alegría, y quiero decirte que lo nuestro no era lo que merecía...
Y quiero que tú también seas feliz.