Ni tus miradas, ni tus besos, ni todo lo que un día me hizo feliz.
Porque has intentado darle a otra lo que me juraste que siempre sería mío.
Y aún así, quieres volver a probar?
Lo siento, pero no estamos hechos de la misma suerte.
Tu podrás haber cambiado, no lo niego.
Pero yo no he olvidado.
Siento decirte que nuestros caminos se han separado y por ahora no se divisa ningún cartel de camino cruzado.
Tus besos me sabrán a Judas, lo intuyo.
Tus miradas estarán tan vacías como tus palabras, lo sé.
Te ilusionarás al verme, no te sorprendas, yo también lo haría.
Pero con ilusión no se arregla el error.
Tus manos querrán tocarme, tus brazos nunca más soltarme.
Esto no lo sé, lo supongo.
Pero llegas tarde, debiste darte cuenta antes de lo que tenías, de nada me sirve tu perdón si sigo teniendo el corazón hecho trizas. Si ya no funciona, si ha perdido su encanto, si ya no se enamora, ni siente, ni llora. Si ya no quiere seguir sufriendo (ni latiendo).
Si me tiraste al vacío para aprender a vivir sin mí, no me busques para que te ayude a seguir.