Cuántas noches desde aquel día no habrás pensado en mí.
Cuántas noches desde lo acontecido no habrás maldecido mi nombre.
Cuántas noches habrás querido pensar que el culpable no fuiste tú, sino yo.
Cuántas noches, dime, cuántas noches no habréis discutido y me habréis odiado los dos.
Sabías a lo que jugabas y qué pasaba si yo no quería jugar. Y no quise jugar.
Y cuántas noches te atormentará el juego que quisiste empezar pero que no pudiste acabar.
¿Cuántas noches han pasado y cuántas pasarán hasta que reconozcas la verdad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si tienes algo que decir, aquí puedes dejarlo escrito.